En este post os invito a poner una mirada solidaria hacia África, al Proyecto “Maasai de Pikolinos”. Una iniciativa llevada a cabo a través de la ONG Adcam (Asociación para el Desarrollo, Comercio Alternativo y Microcrédito) que ha tocado mi fibra más sensible y nos enseña el valor de la solidaridad, de ayudar a los demás, en este caso a los niños más desfavorecidos para una educación digna.
El Proyecto Maasai está presente en Europa: España, Francia y Reino Unido; en Asia (China y Arabia Saudí) y en América (Estados Unidos y México).

Os muestro también algunas fotografías que he realizado en la nueva tienda de Pikolinos en Madrid, en la calle Fuencarral nº 16, que abrió sus puertas el pasado mes de abril. Una tienda muy bonita, colorida y alegre.
Pikolinos es una marca de calzado que se caracteriza por su fabricación a mano, totalmente artesanal, y el sello “Made in Spain” que tiene todo mi apoyo. La colección de calzado, bolsos y complementos que veréis forma parte de la colección Maasai de Pikolinos de esta temporada primavera/verano 2014. Va acompañada con las coloristas pinceladas de arte africano del pintor catalán Rigoca.
Además, he preparado varios looks con distintos estilos para que podáis comprobar la versatilidad de esta marca.
Maravillosas sandalias y bolsos con cuentas cosidas a mano por las mujeres Masaais con las pieles que les mandan desde España, además de complementos, como collares, pulseras, brazaletes, tobilleras… súper coloridos. A cambio de este trabajo reciben un salario, algo que estaba reservado exclusivamente a los hombres, para que no les falten productos básicos, como comida o medicamentos, y para la financiación de la educación de sus hijos.

En mi opinión, las primeras prioridades para cualquier país debieran ser la alimentación, la salud y la educación.

Me encantan los collares redondos Maasai, a modo de círculos, muy alegres y vistosos que no pasan desapercibidos. Añaden una dosis «cool» a tu «otufit». Yo me he comprado dos collares redondos y otro largo para combinar separados o juntos.
Las bolitas características para fabricar la artesanía Maasai se llaman “beats”. Y me pregunto: ¿cuántas horas les harán falta a estas mujeres Maasai para confeccionar estas maravillosas sandalias?…

En primer lugar, os cuento algo de la historia de esta marca: Pikolinos nace en Elche (Alicante) en 1984 de la mano de Juan Perán, su actual presidente. Su espíritu altruista le ha llevado a “devolver a la sociedad parte de lo que la sociedad le ha aportado” según sus palabras. Así se constituye en 2007 la Fundación Juan Perán Pikolinos. Más de 16.000 familias se benefician de sus proyectos en España y en países como Perú, Guinea Bissau, Kenia, entre otros.

Fruto de este compromiso nace, en 2009, el Proyecto Maasai, una línea de calzado étnico elaborado artesanalmente por las mujeres de la comunidad Maasai. Alrededor de 1.600 mujeres Maasai, en Kenia y Tanzania, bordan a mano las pieles de Pikolinos. Ellas son las auténticas protagonistas del Proyecto Maasai, un proyecto con cinco años de vida que ha sembrado ilusión, prosperidad y esperanza en pleno corazón de África.
Las mujeres de la comunidad Maasai, sin salir de su tierra, han aprendido sobre la industria de la moda. Cada creación refleja el meticuloso trabajo, el mimo, la fuerza, el colorido y la identidad cultural de la tribu.
La tribu Maasai reside en África, en Kenya (sudeste) y Tanzania (noroeste) y es conocida por sus preciosos abalorios hechos a mano, con diseños muy intrincados y coloridos. Cada color de cuenta tiene un significado: El rojo significa valentía, peligro, fuerza, unidad. El azul representa el cielo, que provee agua para el ganado. El verde representa el paso, que es comida para el ganado. El naranja significa hospitalidad; el blanco significa pureza, como la leche del ganado; y el negro es el color de la gente y de las dificultades.
Las mujeres reservan tiempo dentro de sus ocupaciones diarias y se reúnen en un lugar común para elaborar sus creaciones. Trabajan juntas por un futuro mejor para sus familias. Hacer abalorios ha formado parte de su cultura durante muchos años y es una de las tareas de las mujeres Maasai. Son auténticas joyas artesanales. Y, ahora, todo lo tribal está a la última.

La tribu comprende algo más de medio millón de personas y, aparte de los ingresos por las ventas de los abalorios, su sustento depende de la cría de ganado, ya que no tienen interés en la agricultura. Ya, en 1900, los Maasai cambiaban bienes por cuentas (beats) con los europeos.

Rigoca
Los abalorios de los Maasai tienen mucho significado para la tribu, además de proyectar belleza, que es muy importante para ellos, demuestran posición social, creatividad y prosperidad. Las piezas de joyería suelen regalarse a las parejas recién casadas, también se usan durante las ceremonias o rituales y para desear buena suerte para una caza exitosa.

Las piezas de piel, tras ser cortadas en España en base a los diseños, se envían al Maasai Mara (una reserva natural nacional situada al sudoeste de Kenia en la región del Serengueti) para ser distribuidas entre todas las “manyattas” (asentamientos donde viven los Maasai) que participan en el proyecto. Una vez bordada la piel, los zapatos se terminan en España y se colocan en los canales de distribución.
El resultado de todo esto es una colección de sandalias muy especial que refleja la esencia Maasai, con los colores y diseños característicos de esta comunidad.
Así pues, la tribu Maasai vende sus zapatos y abalorios a través de Pikolinos, y el dinero ganado vuelve directamente a la comunidad. En particular, los fondos benefician a las escuelas para que los niños Maasai puedan ser educados adecuadamente.

Los Maasai son un pueblo seminómada, una de las tribus más conocidas y míticas del África negra. Su vida es prácticamente igual a la que llevaron sus antepasados: no les preocupa el tiempo, se rige por la salida y la puesta del Sol, y el cambio de las estaciones. Siempre han respetado el pulso de la naturaleza. En fin, me parecen un pueblo fascinante.
¿Somos nosotros más felices que ellos con tanta tecnología?... Para mí lo importante es que cada uno busque su propia felicidad y caminar en la dirección correcta en el entorno que le haya tocado. Discernir entre las cosas superficiales y las verdaderamente importantes.
Valores de Pikolinos
Me he enterado de que el logo de Pikolinos es un pato volando porque los patos se sienten cómodos en cualquier entorno: tierra, agua y aire. Y este es el espíritu a la hora de crear los zapatos.
Pikolinos ha hecho una apuesta clara y firme por el medio ambiente lo que le ha hecho estar a la vanguardia en el uso de pieles libres de cromo, utilizando colas al agua o tintes vegetales sin componentes tóxicos.
Asimismo, Pikolinos es sinónimo de materiales de primera calidad y de confort. Como novedad, han incorporado un tacón medio a su calzado para que la comodidad siga siendo su seña de identidad. Realmente son súper cómodos y preciosos. Igualmente, ha apostado por la mejora continua para conseguir la excelencia.
Los zapatos Pikolinos se caracterizan por tener pieles blandas, suaves y resistentes, ya que sólo reciben tratamientos naturales. Zapatos con personalidad, cada zapato es único, están diseñados para ser cómodos, unos valores que están por encima de las tendencias, según esta marca.
Ahora estoy en la tienda de Pikolinos de Murcia, en la calle Gran Vía Escultor Salzillo


Olivia Palermo: Embajadora del Proyecto Maasai
La it girl Olivia Palermo, icono de moda, elegancia y estilo a nivel internacional, es un año más la embajadora del Proyecto Maasai de Pikolinos. Desde el principio, la modelo y blogger creyó y se involucró en esta iniciativa que ya se ha convertido en referente de la moda sostenible y comercio justo.
Olivia Palermo y William Kikanae, líder de una tribu Maasai
Olivia Palermo y William Kikanae, líder de la tribu Maasai
Olivia Palermo, comprometida con este proyecto, ha viajado a Kenia y ha convivido con las mujeres Maasai. Cree en la moda sostenible y en la mejora de la calidad de vida de la comunidad Maasai, una de las más amenazadas del planeta, según la ONU. Por ello, es la imagen de la colección más especial de Pikolinos.


Por su parte, William Kikanae, líder de una tribu Maasai, ha sido el verdadero artífice de esta iniciativa. Este proyecto nació de un sueño que él visualizó (construir una escuela para salvar a su pueblo). Cuando era pequeño pensaba: “Si mamá tuviera un poco más de poder o dinero, podría seguir estudiando”. De ahí surgió su idea de darle poder a las mujeres Maasai. William es el vivo ejemplo de cómo un sueño se puede hacer realidad.

Ha quedado claro que la piel de calidad es la absoluta protagonista de los zapatos. Un zapato Pikolinos es cómodo, resistente, con acabados artesanales y, sobre todo, «Naturally Good».
Con tu compra formas parte de este Proyecto mejorando la calidad de vida de uno de los lugares más necesitados del Planeta. Recordad que es un Proyecto que aspira a la creación de escuelas. De esta forma se busca que los niños Maasai gocen de una fuente de ingresos que les permita el acceso a la educación.
Toda la colección está disponible en su tienda online y tanto los envíos como las devoluciones son gratuitos. Si necesitas ayuda adicional para localizar el modelo que buscas, no dudes en ponerte en contacto con info@pikolinos.com o llama al teléfono gratuito 900- 858989 del Dpto de Atención al Cliente.
Ricardo Gómez de Cádiz, firmado Rigoca, nace y crece en Barcelona. Sus cuadros originales conviven con las versiones de los grandes maestros de la pintura. Su obra se mueve entre una enorme atracción por Modigliani, hasta ser considerados algunos de sus cuadros como mejores que los originales.
Para el artista, tantos las réplicas, las obras por encargo o sus propios cuadros son formas iguales de seguir aprendiendo sobre arte. Le gusta experimentar todos los estilos de pintura, “unos mejor que otros, pero en todos pongo las mismas ganas de aprender” ha expresado.

Los cuadros de inspiración africana son con los que más se identifica el autor. Es en su obra original donde se ve un pintor cálido. Colores rojizos, tierras, marrones, ocres… nos muestran los hermosos paisajes de África.
Comparto la forma de pensar de Ricardo G. de Cádiz cuando afirma que a la hora de admirar un cuadro no hay que llegar al análisis de sus pinceladas sino dejarse llevar por sus colores y sus formas, pudiendo ser criticado o admirado por un niño-adolescente o un crítico de pintura de igual forma.

Me encanta el color, textura y relieve de las imágenes de Rigoca, llevando la pintura a dar sensación de escultura.
África tiene algo misterioso y mágico que envuelve: un cielo azul intenso, un horizonte sin fin, espiritualidad y la majestuosidad de los animales salvajes en sus hábitats naturales.

Para despedir el post, tengo que decir que la mejor inversión es en la educación de los niños. Dicen que la educación es una herramienta para toda nación exitosa, yo pienso que hay que formar a los niños, que aprendan nuevos conocimientos y habilidades, que desarrollen sus talentos, porque los niños son los protagonistas del futuro. ¡Ah! y no olvidemos que las madres son los pilares en el desarrollo de la familia y la sociedad.
Final feliz para una historia en la se ha cumplido un sueño: Se ha construido una Escuela gracias a Pikolinos que dedica todos los beneficios de la colección Maasai al desarrollo y supervivencia de esta comunidad. Desde aquí envío un fuerte aplauso a Pikolinos y le felicito por la colección que es ¡preciosa!.